conciencia corporal

La conciencia corporal: qué es y cómo mejorarla.

Lo que te explicaré en este artículo es para que sepas más sobre la conciencia corporal: qué es y cómo mejorarla para que tu ansiedad se reduzca.

La conciencia corporal es la capacidad que tienes de escuchar lo que tu cuerpo te está diciendo en cada momento, en resumidas cuentas.

Esta capacidad es lo que permite que tomes contacto con tu mundo interior, y que te relaciones con el mundo exterior. Si tu no tomas contacto con tu cuerpo, y no sabes en qué condiciones se encuentra ese cuerpo, lo que sucede es que se dificulta tanto la relación con tu mundo interior, como la relación con tu mundo exterior.

Una deficiente conciencia corporal es un factor de riesgo de los procesos de ansiedad.

Es por eso que en este artículo quiero hablarte en profundidad de la conciencia corporal: qué es y cómo mejorarla, para que comprendas su intima relación con los procesos de ansiedad que padeces y puedas tomar cartas en el asunto. Además te contaré la forma que tienes de beneficiarte de los efectos saludables que conllevan la práctica de ejercicios de conciencia corporal.

¿Qué es la conciencia corporal?

La conciencia corporal es la capacidad que tienes de atender a lo que tu cuerpo te está diciendo en cada momento. En cada minuto, en cada segundo, incluso en el ahora.

Algo que parece sencillo, pero que en realidad poco se suele hacer. Y es que en realidad la gran mayoría de los seres humanos vivimos desconectados de nuestro cuerpo. Sí, tenemos un cuerpo, pero también sucede que tenemos una mente.

Y te digo esto porque es mucho más probable que tu estés viviendo más en tu mente, en el mundo de los pensamientos, que en tu cuerpo. No es que te haya espiado o que te haya leído la mente, es que si estás leyendo este artículo es porque padeces de ansiedad. Y si la tienes, es en parte porque pasas más tiempo en el mundo de tus pensamientos que escuchando a tu cuerpo.

Como te decía, la conciencia corporal es una capacidad. Podemos venir al mundo con está capacidad más o menos desarrollada. Es decir, hay personas que son capaces de estar con mayor facilidad que otras escuchando su cuerpo. Otras personas, por naturaleza, tienen más dificultad. Y hasta aquí, el cupón de la suerte de hoy.

Sin embargo, todos los seres humanos sin excepción, podemos desarrollar esta capacidad durante toda nuestra vida. Tu también estás a tiempo si es lo que estabas pensando. Tu también puedes mejorar tu conciencia corporal desde hoy mismo.

Esto es así porque tu capacidad de aprender depende de lo plástico que sea tu cerebro, y la ciencia ha demostrado que la capacidad de plasticidad de tu cerebro estará presente hasta el fin de tu vida. Tienes un cerebro plástico.

Quizá te estés preguntando qué tiene que ver que tengas un cerebro plástico, con el hecho de mejorar tu conciencia corporal. Pues bien, esta es la clave, ya que la conciencia corporal accede al justo punto de unión entre el cuerpo y la mente.

Te explico.

La unión mente-cuerpo

El punto de unión entre tu mente y tu cuerpo es tu mundo emocional. Emociones, sensaciones, sentimientos…todo esto y más está contenido en ese punto medio.

Las emociones tienen varias particularidades. Una particularidad es que las escuchamos en nuestro cuerpo. Otra particularidad es que las procesamos en nuestra mente. Como ves las emociones están en el medio. Y la última particularidad es que las traducimos en nuestra mente para transformarlas en sentimientos (tu mundo emocional vuelve a estar en el medio).

Estos sentimientos además, afectan a tu cuerpo. La ansiedad por ejemplo, se origina por un sentimiento recurrente de miedo, y genera en el cuerpo una forma de respirar rápida y superficial. Seguro que sabes a qué me estoy refiriendo, a esa sensación de falta de aire.

Hasta el momento, las terapias existentes para tratar la ansiedad estaban enfocadas en la mente y las emociones. Psiquiatría para la mente, y psicología para las emociones. ¿Y qué sucede si no tratamos el cuerpo? Lo que sucede es que hay una parte fundamental del proceso de terapia que no se está realizando, que es la terapia de conciencia corporal. Nos falta poner foco en cómo nuestro cuerpo afecta a nuestro equilibrio emocional y mental.

Ya sabes lo que es la conciencia corporal, ahora quiero explicarte cómo mejorarla y por qué es tan importante incluir trabajo de conciencia corporal en el tratamiento de tu ansiedad.

La importancia del trabajo de conciencia corporal en el tratamiento de la ansiedad.

Si nuestra conciencia corporal y la calidad de nuestro movimiento no son buenos, nuestro cuerpo no percibe la realidad de forma correcta. Nuestras emociones puede que estén por tanto sesgadas, bloqueadas, o retenidas sin poder ser comunicadas a nuestro cerebro. Y si nos vamos al final del proceso, una vez que el cuerpo percibe los sentimientos que la mente le envía, si la conciencia corporal es deficiente su reacción también lo será. Así que tu cuerpo puede que reaccione de forma exagerada, o disminuida.

Me llegan a la consulta muchas personas que me dicen «no sé porqué se me ha puesto el cuello rígido de repente, no lo asocio a nada», o «me cuesta la vida levantarme, es como si mi cuerpo pesara una tonelada». Estos síntomas físicos de tensión o flojera son una muestra del resultado que puede llevar asociado tener una deficiente conciencia corporal.

El cuerpo detecta mucho antes que la mente que algo no está funcionando como debería, pero quizá esa reacción que está teniendo no es adaptada a la realidad que estás viviendo. Quizá está interpretando de forma erronea, porque la conciencia corporal es insuficiente. Todavía esta persona no sabe lo que es la conciencia corporal y cómo mejorarla.

Y hay algo más que quiero que sepas ya que es importante. Resulta que si tu cuerpo está demasiado rígido o demasiado flojo, esto vuelven a ser señales que se están enviando de nuevo de vuelta a tu cerebro. Las cuales, serán interpretadas de nuevo por tu mente, y traducidas en nuevos sentimientos que generarán en tu cuerpo nuevas reacciones. Sí, como acabas de intuir estamos entrando en bucle. Tu mente detecta que tu cuerpo está rígido, por ejemplo, e interpreta de ello que estás en peligro, que necesitas por tanto hiperventilar y mantener tu tensión elevada porque quizá necesites salir corriendo de ese peligro inminente. Y a este bucle se le suele denominar ansiedad crónica.

¿Y qué hacemos para salir de este bucle?

¡Pero si no corro ningún peligro! Le quieres decir a la mente. De poco sirve que le digas a mente que no te pasa nada, cuando tu cuerpo le está mandando continuamente señales de alarma. La ansiedad como te he explicado tiene tres factores que han de ser abarcados: mente, emociones y cuerpo.

Hasta ahora, es muy probable que si padeces ansiedad desde hace mucho tiempo, hayas acudido al psiquiatra en busca de medicación y/o al psicólogo para ayudarte a entender tu mente y tu mundo emocional.

Y si estás aquí es o bien porque no has acudido todavía a ningún profesional porque has podido sobrellevarlo sin ayuda profesional, o bien porque no terminas de encontrarte mejor de tu proceso de ansiedad. En los dos casos, lo que te voy a contar puede ayudarte.

La clave para salir del bucle de la ansiedad está en que comiences a enfocarte en tu cuerpo. En que comiences a mejorar tu conciencia corporal.

Como te decía, tu cuerpo puedes transformarlo, moldearlo durante toda tu vida, crear más y mejores movimientos. Y las conexiones neuronales que conectan tu cuerpo con tu mente se pueden crear de nuevo también, gracias a la plasticidad de tu cerebro.

Si creas más y mejores movimientos estarás repercutiendo positivamente en la forma en la que escuchas a tu cuerpo. ¿Y cómo creas más y mejores movimientos? Integrando ejercicios sencillos de conciencia corporal en tu día a día, para obtener a diario los beneficios de esta práctica.

Los beneficios de mejorar tu conciencia corporal

Los prejuicios que conlleva padecer ansiedad pueden ser dolores musculares, sensación de ahogo, sensación de vacío, pensamientos descontrolados, palpitaciones, mareos, y un largo etc. Pero por desgracia eso ya te lo sabes demasiado bien.

Por eso estoy aquí para contarte los beneficios que puedes obtener practicas ejercicios de conciencia corporal, que son:

  • Identificarás mejor tus necesidades, así podrás satisfacerlas.
  • Manejarás mejor tu dolor, así tu calidad de vida mejorará.
  • Tendrás mejor equilibrio y estabilidad, así te moverás con más libertad.
  • Mejorarás tu salud mental, así tu mente estará más calmada.
  • Mejorarás tu salud emocional, así serás más consciente de tus emociones.
  • Sabrás relajarte mejor, así podrás descansar mejor.
  • Controlarás mejor tus movimientos, así podrás moverle con más seguridad.
  • Aumentará tu sensación de bienestar, así tendrás una vida más satisfactoria.

Y ¿cómo mejorar la conciencia corporal?

Para lograr todos los beneficios que una buena conciencia corporal solo tienes que cada día dedicar un poco de tu tiempo a cuidar de ti practicando ejercicios de conciencia corporal.

Porque para trabajar la conciencia corporal, no necesitas ni mucho tiempo, ni mucho esfuerzo. Solo necesitas constancia.

Dedicar unos pocos minutos cada día a escuchar cómo se encuentra tu cuerpo, tu respiración, tu postura, tu movimiento, tu mundo interior. Sin querer cambiar nada, solo escuchar y observar lo que está sucediendo en tu cuerpo.

Así que si tienes ganas de mejorar tu calidad de vida, encuentra un momento cada día para tener una cita contigo.

Los suscriptores de mi lista de correo ya tienen en su poder el vídeo que he creado específicamente para desarrollar la conciencia corporal.

Si todavía no formas parte de mi comunidad, te cuento que tengo una lista de correo en la que comparto información de calidad sobre conciencia corporal, mentalidad y estilo de vida saludable.

Y solo por inscribirte ya te llevas de forma gratuita un vídeo de 20 minutos con 5 ejercicios sencillos para desarrollar tu conciencia corporal desde ya mismo. Pincha en este enlace para que te lo envíe a ti también.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio